Santuario de las Lajas: La fe mueve montañas

Era el tercer día de viaje desde que partí de Manizales, pasando por Bogotá y atravesando por tierra el departamento del Huila y Putumayo hasta llegar a Pasto, Nariño; una ciudad ubicada en el sur de Colombia  a 2.527 metros sobre el nivel del mar; pequeña y acogedora, rodeada de cultivos de diferentes tonos de verde y  divididos en parcelas, extensos terrenos y donde de fondo  sobresale el volcán Galeras. Allí pasamos una noche para descansar del trayecto y prepararnos para conocer por primera vez el Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Las Lajas, ubicado a 86 kms de distancia desde Pasto hasta Ipiales. 

Panorámica de Pasto, Nariño

El santuario de Las Lajas se originó por la aparición de la Virgen en el año de 1750, a una indígena llamada Rosa. En el lugar de la aparición se inició la construcción de una capilla en paja y con los años se fue remodelando hasta llegar al templo que hoy conocemos, el cual es visitado por aproximadamente 750.000 feligreses al año. Este santuario ha sido considerado como el milagro de Dios sobre el abismo.

Construcción sobre un cañón de 50 metros de altura

El segundo en el que vi esta imponente obra arquitectónica de estilo neogótico, suspiré tan profundo que no imagino  cuanto aire mis pulmones pudieron contener. Era una expresión de asombro combinada con una felicidad inmensa por estar  ahí presente, frente a frente con un lugar que para muchos es sagrado. Quería hacer un video, capturar muchas imágenes, pero después de unas cuantas fotos me quedé sin batería; sentí frustración, sin embargo, después de unas horas en este lugar, comprendí que ese momento era tan especial y único que tenía que  vivirlo sin distracciones.

Bajamos las escaleras desde la montaña de en frente de la iglesia. La luz ya se iba despidiendo y llegaba la oscuridad para resaltar sus formas con los juegos de luces de colores que la hacían aún más hermosa. Mientras tanto, el sonido del rio Guáitara de fondo nos guiaba. Con cada paso que daba en ese lugar, agradecía por estar pisando esa tierra sagrada y aún teniéndola frente a mí, se me hacía increíble estar allí.

Las columnas y  arcos que sostienen el puente principal para cruzar el rio, se elevan sobre un cañón de 50 metros de profundidad. Desde la distancia se veía todo tan pequeño, pero a medida que  nos acercábamos su tamaño se hacía más evidente. Los últimos pasos de la escalinata fueron más despacio. Teníamos a  uno de los costados, una cantidad innumerable de placas elaboradas en diferentes materiales y puestas allí por los feligreses y devotos agradeciendo por los milagros recibidos. Finalmente, el último paso nos puso sobre el puente, los detalles de esta obra empezaron a sobresalir: La piedra  de tonos grisáceos tallada, el pulido de las barandas, la perfección  de las uniones y a medida que caminábamos los 20 metros que tiene el  puente; a cada lado encontrábamos las estatuas de los ángeles custodios que hacían sentir que nos  dirigíamos a un lugar muy especial.  A unos cuantos metros de distancia de la puerta principal, levanté la mirada y confirmé que era así.

Detalle de las 3 torres y el rosetón principal

Ingresamos y caminamos por el corredor central hasta escoger una de las tantas sillas vacías, nos arrodillamos y solo pude cerrar mis ojos, juntar mis manos y agradecer por el milagro de la vida y por esa sed insaciable de recorrer  el mundo, esa misma sed que me tenía allí presente. 

El interior del templo está compuesto  por 3 naves, decorados con arcos altos y mosaicos que fueron elaborados en fibra de vidrio. En el fondo se encuentra el altar  y en su centro la imagen de la Virgen de Las Lajas.

Al salir del templo nos dirigimos a  uno de los costados donde se podía  ver una cascada que alimentaba al rio. Ya había llegado la noche, las luces de colores aún continuaban encendidas iluminando la iglesia, había pocas personas, no había ruido y  el silencio hacia parte de esta escena. Era el lugar ideal para hacer promesas, para dejar hablar al corazón, para reconocer que la fe mueve montañas y que sobre estas se pueden construir templos; por más complicado que sea.

Detalle de la construcción en piedra

Aunque no estaba en mis planes visitar Las Lajas este año, la vida me llevó hasta allí. No imagino cuantas promesas se lanzarán en este lugar; habrá quienes las cumplan, habrá quienes no. En mi caso prometí volver, así que este santuario y yo nos volveremos a ver.

2 comentarios en “Santuario de las Lajas: La fe mueve montañas

  1. Juan Carlos Rubi 12 abril, 2019 — 3:04 pm

    Me encanto este sanctuaries de La Virgen de Lajas. Que más perfecto que localizado en medio de la misma naturaleza y paz que nos regala nuestro Creador!! La descripción no podía ser mejor ya que las palabras salen del corazón!

    Le gusta a 1 persona

  2. Me encanta eres inspiradora

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close